2019-10-19

Carta - A Tita Infante [Marzo 1954]


Ciudad de Guatemala, ya por marzo de 1954 

A pesar de todo, mi querida Tita se volvemo viejo:
Casi un año de la salida y no he avanzado mucho en nada; pero supongo que a ud. le gustarán aventuras exóticas, de modo que paso a contarle mis proyectos, andanzas y desventuras.
Lo primero la disculpa por no haberle contestado antes; sucedieron varias cosas que lo impidieron pues quise mandarle una crónica de Guatemala como la gente y no tuve tiempo, luego estuve a la caza de un escritor autóctono que lo hiciera por mí para publicar en algún lado por allí lo que también falló, debido a que aquí vino a morir, hace muchos años, el que inventó el laburo, más luego, me pidieron una crónica de Guatemala para una revista de allí que no sé cómo se llama y pensé mandarle una copia, pero no la he hecho, ni creo que la termine en poco tiempo debido a que pienso hacerla bien.
Todo esto le digo porque considero que Guatemala es un país digno de ser bien conocido e interpretado. Me parece que los temores de E.U. no son injustificados, dado la beligerante y hasta ahora victoriosa situación de esta República; el primero de marzo, en su mensaje anual al congreso, el presidente Arbenz anunció en términos inequívocos la cooperación del partido comunista con el gobierno y la necesidad del propio gobierno de defender el derecho de los enrolados en este grupo político contra cualquier tipo de sanción. En general el comunismo toma posiciones con cautela y si no fuera por la alharaca que hace la prensa nacional contra “la intromisión de doctrinas exóticas” no se los notaría, pero es el único grupo político de Guatemala que fue al gobierno a cumplir un programa en que los intereses personales no cuentan (tal vez haya un demagogo en su elenco directivo), en franco contraste con los otros tres grupos de partido que son verdaderas ollas de grillos, hasta el punto de haberse fraccionado cada uno de ellos en por lo menos dos alas antagónicas y llegar a la vergüenza de hacer pactos con la oposición para obtener la presidencia en el congreso (una sola cámara) (no lo lograron). Para su información, si es que no conoce mejor que yo el problema, le diré que la influencia del PGT es grande en parte de los otros tres partidos, por intermedio de elementos que han girado hacia la izquierda y están dispuestos a ayudar a la socialización total de Guatemala, tarea sumamente difícil, entre otras cosas, porque no hay mucha calidad humana en la revolución (me refiero al sentido intelectual de la palabra, sobre todo).
Esto es un país de típica economía agrícola que recién sale de las trabas del feudalismo casi “ortodoxo” y que tiene como única carta en la baraja un monocultivo que pesa en la balanza internacional: el café. Sin ser muy pesimista se puede asegurar que una baja grande en este producto hace caer al gobierno, a menos que se tomen medidas de emergencia lo que sólo sería posible frente a un boicot internacional. Por la consiguiente venían de los gringos. Creo que el momento más difícil de Guatemala se producirá dentro de 3 años, cuando haya que elegir un nuevo presidente. Los nombres que se barajarán hasta ahora no son muy de fiar para la consecución de la revolución en la forma magnífica en que lo viene haciendo. Si ud. tiene interés y no tiene miedo de que la molesten allí le puedo hacer mandar algunas publicaciones interesantes, pero no lo haré hasta no tener su contestación.
Pensaba escribirle una hoja pues las condiciones económicas mías son bastantes precarias y la nueva recargará en 0.10 la carta, pero tengo interés en saber algunas cosas:
1°) qué es de su vida de estudiante en este mes de marzo (y los que pasaran hasta que me conteste), cuáles son sus planes o desplanes. Le pregunto esto porque su carta me indica que ud. anda por una situación de desesperanza muy romántica y muy peligrosa. Como consejo le diré que hay que ser fatalista en sentido positivo (si se quiere ser fatalista) y no preocuparse tanto por el correr inútil de los días y algún fracaso de cualquier tipo, lo difícil es detener los días y eso es lo que ud. quiere hacer llorándolos uno a uno.
Si mira uno o dos años atrás verá entonces los adelantos que ha hecho. Disculpe el tono doctoral.
2°) qué es de su grupo intelectual y de la revista –doble contra sencilla a que se fundieron–, qué es de la vida de Paz y de su salud.
3°) qué es de la vida de Montenegro. Le escribí una carta y no me contestó y después le escribí a Dicstein y tampoco me contestó, de modo que no sé nada de la vida del pequeñísimo grupo que conociera por allí por los antros médicos. Cuando se decida a escribirme de nuevo lea las preguntas y contéstemelas.
Pasando a hablarle de mi le diré que mis gestiones para trabajar como médico fueron todo un fracaso debido al espíritu cerrado de la ley, hecha para satisfacer a un grupo de oligarcas en todas sus prerrogativas.
Estos son los herederos de los que hicieron la revolución –típicamente burguesa– del 44 y ahora no quieren largar el botín ni por broma. Entre mis ocupaciones circunstanciales me aproximé a su oficio con resultados pavorosos para la estadística: 98 % de niños infectados con ascaris o necator y además, me dediqué a romperles el trasero a las pobres vinchucas (triatomas que le dicen) para buscar tripanosomas cruxi y rangelis, los que también se encuentran en cantidad. Eso en la parte sanitaria porque afuera he desempeñado todo lo que permite no morirse de hambre, para llegar al final, al pegar el gran golpe: parece que me voy al Petén, zona selvática de Guatemala, contratado como enfermero con un sueldo malo, pero a meterme en pleno monte con los extractores de chicle, goma y madereros; en zona de la antigua cultura maya (ya que el Yucatán es una versión más modernizada de ésta, perdida en la selva y con oportunidad para estudiar en forma las enfermedades tropicales de todo tipo. Falta –porque aquí siempre falta algo– que el sindicato consienta en mi nombramiento, ya que es un puesto importante en el juego patrono-sindical espero convencerlos de que no soy tan mal tipo como ellos suponen, desde que me recomienda el patrón, y, si eso sucede así, dentro de 15 días los mosquitos se cebarán en mi cuerpo y comulgaré nuevamente con mamá natura.
Lo único que me tiene un poco triste es el pensar que en Venezuela hubiera hecho lo mismo, pero en vez de ganar 125, ganaría 800 d. ¡Mal haya la poca plata!
Tita, las fraternas vibraciones, espero noticias por el mismo conducto consular y empuje para acabar la vía crucis.
Hasta más ver.
Ernesto.

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Fuente: Cálida presencia. Adys Cupull y Froilán González, Editorial Gente Común, 2009.

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